Semana 17 del embarazo

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¡ Semana 17 ! A pesar de que aún faltan 23 semanas para recibir al tan anhelado y deseado bebé, ya han sucedido un sinfín de elementos que han sido la base fundamental para el óptimo desarrollo del bebé.

Sin embargo, aún siguen faltando un montón de características y elementos por perfeccionar, dentro de las cuales se encuentra la semana 17.

Un torbellino cargado de mucha energía

Ya su humilde casita ha crecido, las paredes del útero se han distanciado y ha aumentado considerablemente el líquido amniótico, por lo tanto, el futuro bebé puede generar cualquier movimiento que le convenga, como colocarse de cabeza, estar boca arriba, boca abajo, etc.

Simplemente sus músculos ya le proporcionan una mejor locomoción, puede cambiar de postura sin ningún problema, cosa que será mucho más percibido por la madre.

Gracias a que para este tiempo, sus oídos ya están bastante avanzados y desarrollados, ya puede notar ruidos originados en el medio exterior, provocando a que realice mucho más movimientos cada vez que oiga algún sonido proveniente de afuera.

Para este tiempo, ya cuenta con 13 centímetros de longitud desde la coronilla hasta las nalgas y pesa entre 100 y 120 gramos.

Sus huesos ya no serán tan débiles, debido a que ha aumentado su calcificación. Sin embargo, esto siempre va de la mano de la buena alimentación que lleve la madre, es decir, si ella no consume suficientes alimentos ricos en calcio, el feto tardará en desarrollar adecuadamente sus huesos.

El calcio no solo beneficia al sistema óseo, sino que también ayuda al desarrollo de su corazón para que lleve una buena contractura y por ende un buen ritmo cardíaco, a su vez, contribuye al desarrollo de los nervios y músculos de todo el cuerpo.

Todo ya se encuentra en movimiento, con mucha energía, tanto así que los rápidos latidos del corazón ya se pueden escuchar mediante un estetoscopio.

Formación de barreras protectoras

Hasta ahora, la única barrera protectora que existía era el fino vello que envolvía todo su cuerpo, el lanugo. A partir de ahora, se empezará a formar otro mecanismo de protección denominado vérmix caseosa.

Esta capa blanquecina está formada por secreciones grasas procedentes de las glándulas sebáceas del feto y de células epidérmicas muertas.

Posee diversas funciones, como regular la temperatura, proteger la delicada piel de rozaduras y agrietamiento. Además, se ha comprobado que tiene propiedades antibacterianas y bactericidas.

Otras de las barreas a mencionar que se formarán probablemente a partir de este momento es el tejido adiposo. Como bien se sabe, mientras más tejido adiposo haya, más aumentará la temperatura en el cuerpo y esto es lo que precisamente requiere el adorable pequeño.

Es decir, él no solo cuenta con mucho espacio para moverse, sino que ahora tiene un sistema perfecto de calefacción.

Cambios en la madre

Abdomen mucho más evidente, senos grandes y más sensibles, así como también la ansiedad y el estrés yendo en ascenso. Es decir, sin duda no dejan de suceder modificaciones en el cuerpo de la madre.

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